Por qué un mismo perfil puede evolucionar sin contradecirse
Encontrar un resultado distinto unos años después no es señal de que una de las dos medidas fuera falsa. Tres causas distintas pueden explicarlo.
Primera causa: la posición ha cambiado
Es el caso más sencillo: una información nueva, una experiencia personal, un cambio de situación profesional o familiar han desplazado una posición. No hay nada más que explicar, y nada molesto: una convicción que no se mueve bajo ninguna circunstancia se parece más a una pertenencia que a un juicio.
Los trabajos sobre las evoluciones de opinión distinguen tres fuentes de cambio que conviene no confundir: el efecto de la edad, el efecto del periodo atravesado por todos a la vez, y el efecto propio de una generación. Un mismo desplazamiento individual puede pertenecer a las tres.
Segunda causa: la pregunta ha cambiado de sentido
Un ítem formulado de la misma manera puede ya no designar la misma situación unos años más tarde, porque el contexto al que remite se ha modificado. Responder de otro modo es entonces la marca de una posición constante aplicada a un caso nuevo, y no de un vuelco.
Es una razón para desconfiar de las comparaciones en el tiempo sobre enunciados sin cambios. La estabilidad del texto no garantiza la estabilidad de lo que mide, y es un problema conocido de todas las series largas de encuesta.
Tercera causa: la parte de imprecisión
Toda medida comporta una variación de una realización a otra, ligada al ánimo, a la atención y al contexto de lectura. Una diferencia de unos puntos en una dimensión entre dos pasadas no significa, por tanto, nada, y un modelo honesto debería indicar el orden de magnitud por debajo del cual una diferencia no es interpretable.
Esa variación no es un defecto que corregir sino una propiedad del instrumento. Reconocerla evita dos errores opuestos: concluir que ha habido un cambio que no se ha producido, o negarse a ver un cambio real porque es modesto.
Cómo distinguir las tres
Un desplazamiento importante, en varias dimensiones a la vez y persistente en varias pasadas, designa un cambio de posición. Un desplazamiento aislado, en una sola dimensión, sin otra modificación, es más probablemente imprecisión.
El cambio de sentido de la pregunta es el más difícil de detectar desde dentro, y el único indicio fiable es la relectura de los ítems: si un enunciado le parece versar sobre otra cosa que en su primera pasada, probablemente sea el caso.
Cómo seguir la propia evolución
La buena práctica consiste en comparar las grandes orientaciones y las diferencias entre dimensiones, más que los valores exactos. Lo que cuenta es saber si la clasificación de sus prioridades se ha modificado, no si una puntuación ha pasado de 61 a 58.
Una referencia útil: anote, en el momento del test, la pregunta que más le haya hecho dudar. En la pasada siguiente, compruebe si sigue siendo la misma. El desplazamiento de sus dudas es mejor indicador de evolución que el desplazamiento de sus puntuaciones.
Para recordar
Un cambio de posición es normal y puede deberse a la edad, al periodo o a la generación.
Un mismo enunciado puede designar una situación distinta con el tiempo: responder de otro modo no es contradecirse.
Una parte de la diferencia es imprecisión de medida, propiedad del instrumento y no defecto que corregir.
Comparar las orientaciones y el desplazamiento de las propias dudas, no los valores exactos.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
Y usted, ¿dónde se sitúa?
El test Civix sitúa sus convicciones en seis dimensiones y lo vincula a uno de los doce perfiles, sin decirle nunca qué pensar.
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