Civix Institute
Volver a la revista
Medir los vínculos

Medir la sociabilidad por las huellas y no por las preguntas

Los registros de llamadas y los sensores de proximidad han producido resultados que los cuestionarios no alcanzaban. También importan sus propios sesgos.

Por M. Leduc, Medición de los vínculos socialesPublicado el 2 min

Qué aportan esos datos

Los registros de comunicación proporcionan series continuas, sobre muestras muy grandes, sin recurrir a la memoria de las personas. Han permitido trazar curvas por edad y medir la estabilidad de las jerarquías de contacto. Corrigen un viejo defecto de los cuestionarios: uno recuerda de forma imperfecta a quién ha visto o llamado.

Los dispositivos de proximidad, insignias o sensores llevados durante experimentos, miden las interacciones cara a cara con una precisión inaccesible a los cuestionarios. El proyecto europeo SocioPatterns describió así los contactos en escuelas, hospitales o congresos.

Qué no miden

Un contacto registrado no es una relación, y su ausencia no es la ausencia de relación. Una persona puede estar muy cerca de otra sin ningún intercambio registrado en el periodo observado.

El canal observado es además parcial: un análisis basado en un operador o una plataforma ignora todo lo que pasa por otras vías, y esa parte varía sistemáticamente según la edad y el medio.

La dificultad es también de interpretación. Un intercambio frecuente puede traducir cercanía, coordinación práctica, como entre colegas o entre los padres de un mismo hijo, o una simple obligación. Las huellas registran la forma del intercambio, nunca el sentido que tiene para quienes lo mantienen.

El problema de la población observada

Los datos proceden de los clientes de un operador o de los usuarios registrados de un servicio, que no constituyen una muestra representativa. Las ponderaciones habituales no se aplican, al no conocerse la población de referencia.

Esa limitación es estructural y distingue estos trabajos de las encuestas probabilísticas, cuya debilidad es el carácter declarativo pero cuya fuerza es la representatividad controlada. El volumen de los datos no compensa ese defecto: una muestra muy grande mal definida sigue estando mal definida.

El acceso y la independencia

Esos datos pertenecen a empresas. Su puesta a disposición pasa por acuerdos que determinan qué puede analizarse y publicarse, lo que plantea una cuestión de independencia distinta de la de la validez.

En Europa se han creado varios mecanismos de acceso supervisado, con resultados desiguales, ya que la dificultad principal es conciliar la protección de los datos personales con la utilidad científica. El reglamento europeo de servicios digitales, adoptado en 2022, prevé un acceso de investigadores autorizados a los datos de las plataformas muy grandes, cuyo alcance es aún pronto para medir.

La combinación de fuentes

Los trabajos más convincentes combinan huellas y cuestionarios sobre las mismas personas, lo que permite estimar la concordancia entre ambos e interpretar las diferencias. Nathan Eagle, Alex Pentland y David Lazer confrontaron así en 2009 los registros telefónicos de estudiantes e investigadores con las amistades que declaraban.

Esos protocolos son costosos y se aplican a muestras reducidas, lo que los sitúa en una posición complementaria, más que competidora, de las grandes encuestas declarativas.

Para recordar

Las huellas proporcionan series continuas sin recurrir a la memoria, pero un contacto no es una relación.

La población observada es la de un operador o un servicio, sin representatividad controlada.

Los protocolos que combinan huellas y cuestionarios sobre las mismas personas son los más informativos.

Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.

Y usted, ¿dónde se sitúa?

El test Civix sitúa sus convicciones en seis dimensiones y lo vincula a uno de los doce perfiles, sin decirle nunca qué pensar.

Empezar mi test
Ver los tests →