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Trayectorias y estatutos

Entrar en el mercado de trabajo en periodo de crisis

El azar del año de salida de los estudios produce diferencias de renta que aún se miden diez años después. El resultado es uno de los más sólidos de la economía del trabajo.

Por R. Bassot, Trayectorias profesionales y estatutosPublicado el 2 min

El dispositivo de análisis

El año de salida del sistema educativo es en gran medida independiente de la coyuntura: depende de la edad y del recorrido, no de una elección estratégica. Ofrece, pues, una variación casi aleatoria de la situación a la entrada.

Esa propiedad permite comparar personas semejantes que entraron en el mercado de trabajo en condiciones distintas, cosa rara en economía del trabajo. No es perfecta: algunos prolongan sus estudios cuando el empleo escasea, y los investigadores corrigen ese efecto utilizando la fecha de salida prevista en lugar de la efectiva.

El resultado principal

Los trabajos de Philip Oreopoulos, Till von Wachter y Andrew Heisz con datos canadienses, publicados en 2012, los de Lisa Kahn sobre los titulados estadounidenses que entraron durante la recesión de principios de los años ochenta, y otros con datos europeos, encuentran una pérdida de renta inicial importante en las cohortes que entraron en recesión.

Esa pérdida se reabsorbe progresivamente, a lo largo de un plazo que se cuenta en años y a veces en una década, y es más marcada en las personas menos tituladas. Los trabajos en inglés hablan de efecto cicatriz para designar esa huella duradera de una coyuntura pasada.

Los mecanismos identificados

La pérdida pasa sobre todo por la empresa de partida: las cohortes desfavorecidas empiezan en empresas que pagan menos y recuperan cambiando de empleador, lo que lleva tiempo. Robert Topel y Michael Ward ya mostraron en 1992 que la movilidad entre empleadores explica una parte importante de la progresión salarial al inicio de la carrera.

Una parte pasa también por la calidad del emparejamiento entre la formación y el puesto, peor cuando la elección está limitada, y cuyos efectos se prolongan.

Qué implica esto

El resultado establece que parte de las diferencias de renta entre personas comparables procede de un elemento sobre el que no tienen ningún control, lo que contradice las lecturas puramente individuales de las trayectorias.

Proporciona además un argumento a las políticas dirigidas a quienes entran en el mercado de trabajo durante las recesiones, cuyas evaluaciones encuentran efectos variables según los dispositivos. No dice, en cambio, qué parte de las diferencias observadas en una cohorte dada se debe a la coyuntura y no a otros factores.

Los límites

Las estimaciones varían según los países, en función de la protección del empleo, del papel de la antigüedad en los salarios y de la movilidad entre empresas.

Los trabajos franceses, que pueden apoyarse en las encuestas Génération del Céreq (el centro público francés de estudios sobre cualificaciones), que siguen cohortes de egresados desde los años noventa, encuentran la dirección del efecto, con magnitudes y duraciones de reabsorción distintas de las observadas en América del Norte, lo que recuerda que estos resultados no se trasladan mecánicamente.

Para recordar

El año de salida de los estudios ofrece una variación casi aleatoria de las condiciones de entrada.

La pérdida de renta inicial se reabsorbe en varios años, más en los menos titulados.

El mecanismo principal es la empresa de partida, y la recuperación pasa por cambiar de empleador.

Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.

Y usted, ¿dónde se sitúa?

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