Tus amigos tienen más amigos que tú
No es una impresión, es un teorema. Demostrado en 1991, se deriva de cómo se muestrea una red cuando se siguen sus vínculos.
El enunciado
Scott Feld publica en 1991 un artículo que muestra que, en casi cualquier red social, el número medio de relaciones de las personas citadas por alguien supera el número medio de relaciones en la población. El artículo aparece en el American Journal of Sociology con un título que resume el resultado: por qué tus amigos tienen más amigos que tú.
El resultado no es una observación empírica, sino una propiedad matemática de los grafos: se cumple en cuanto los grados no son todos idénticos. La diferencia es tanto mayor cuanto más dispersos están los números de relaciones: en una red donde unas pocas personas tienen muchas, se vuelve considerable.
Por qué es cierto
Una persona con muchas relaciones aparece en muchas listas, y una persona con pocas aparece en pocas. Elegir un amigo al azar equivale, pues, a elegir a una persona en proporción a su número de relaciones.
Es el mismo mecanismo por el que un pasajero elegido al azar en un tren encuentra los vagones más llenos que la media de los vagones: se muestrean las plazas, no los trenes.
La paradoja se cumple en promedio, no para cada persona. Alguien muy rodeado puede tener amigos menos rodeados que él; solo el promedio calculado sobre el conjunto de la red obedece al teorema.
Qué implica para las encuestas
Todo método que recluta participantes siguiendo los vínculos de una red sobrerrepresenta a las personas muy conectadas, y produce estimaciones sesgadas si no se aplica la corrección.
Esta propiedad también se utiliza deliberadamente: seguir los vínculos permite llegar más rápido a las personas centrales, método empleado en epidemiología para detectar precozmente una difusión. Nicholas Christakis y James Fowler lo aplicaron en 2010 a una epidemia de gripe en un campus: los amigos designados por estudiantes elegidos al azar se contagiaban antes que estos.
La vertiente subjetiva
El mecanismo se aplica a toda característica correlacionada con el número de relaciones. Las personas muy conectadas salen con más frecuencia, lo que explica en parte la sensación de que los demás tienen una vida social más densa.
Algunos trabajos han extendido este razonamiento a otros atributos, en particular en las plataformas, donde el contenido más visible procede de las cuentas más activas, y por tanto las menos representativas. El mismo sesgo moldea así la imagen que cada cual se hace de la sociabilidad de los demás, sin que nadie se equivoque sobre lo que observa.
Qué no dice
No dice nada sobre la calidad de las relaciones ni sobre el bienestar. Es una propiedad de muestreo, e interpretarla como una constatación social es un error frecuente. Tener menos relaciones que los propios amigos es la situación más corriente, y no indica nada de la persona que lo constata.
Su valor es metodológico: recuerda que una observación hecha desde el interior de una red nunca es una muestra representativa de esa red.
Para recordar
El resultado de 1991 es una propiedad matemática, cierta en cuanto los grados difieren.
Seguir los vínculos de una red sobrerrepresenta mecánicamente a las personas muy conectadas.
La propiedad se extiende a cualquier atributo correlacionado con el número de relaciones, incluida la visibilidad en línea.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
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