La brecha salarial entre mujeres y hombres, cifra por cifra
Circulan tres cifras distintas para Francia, y todas son exactas. Miden brechas encajadas cuya descomposición es el verdadero asunto.
Las tres medidas
La brecha de renta salarial total compara el conjunto de las rentas del trabajo percibidas en el año. Es la cifra más alta, porque incorpora las diferencias de tiempo de trabajo y de duración del empleo en el año.
La brecha en equivalente a tiempo completo neutraliza la duración. La brecha a puesto comparable neutraliza además el sector, la profesión, la experiencia y el tamaño del centro. Cada neutralización reduce la cifra.
Ninguna de estas cifras es falsa, y ninguna es la única pertinente. Cada una responde a una pregunta distinta: cuánto se percibe en total, cuánto rinde una hora de trabajo, cuánto se paga por un puesto determinado.
Qué significa la reducción
Pasar de una medida a otra no hace desaparecer una parte de la brecha: la desplaza hacia las variables neutralizadas. El tiempo parcial y la segregación profesional pasan a ser el asunto en lugar de ser el residuo.
La cifra a puesto comparable es, por tanto, la más pequeña y la menos informativa sobre el conjunto del fenómeno, aunque sea la más citada como medida de la discriminación. El argumento inverso también se sostiene: es la única que aísla una diferencia de trato en una situación idéntica.
El método de descomposición
La técnica estándar, formulada de forma independiente por Ronald Oaxaca y Alan Blinder en 1973, separa la parte de la brecha explicada por características observables de la parte residual.
Esa parte residual se presenta con frecuencia como la discriminación. Es una lectura abusiva: contiene todo lo que no se ha medido, y las variables de control pueden resultar ellas mismas de mecanismos discriminatorios. Puede, por tanto, sobrestimar o subestimar la discriminación, según las variables adoptadas.
Qué aportan los datos longitudinales
Los trabajos sobre el efecto de la parentalidad, en particular los de Henrik Kleven y sus colegas, siguen a las mismas personas antes y después de un nacimiento y encuentran una ruptura nítida y duradera en los ingresos de las madres.
Ese enfoque sortea parte del problema de las variables de control, puesto que compara a una persona consigo misma, y sitúa una parte importante de la brecha en torno a un acontecimiento preciso.
Los trabajos de Claudia Goldin, distinguida con el premio del Banco de Suecia en 2023, proponen una lectura complementaria: ciertos empleos remuneran mucho la disponibilidad y las jornadas largas, y la brecha se ahonda cuando uno de los progenitores reduce esa disponibilidad.
La obligación de publicación
Varios países obligan a las empresas a publicar indicadores de brecha. Francia implantó un índice en 2019, que combina varios indicadores, entre ellos la brecha de remuneración a puesto comparable.
Las evaluaciones disponibles, en Francia y en el Reino Unido, encuentran efectos modestos sobre las brechas medidas y señalan márgenes de optimización de los indicadores por parte de las empresas declarantes. Un indicador compuesto puede mostrar una buena nota sin tocar la brecha de renta total.
Para recordar
Coexisten tres cifras, de la renta total a la brecha a puesto comparable, y todas son exactas.
Neutralizar una variable desplaza la brecha hacia esa variable en lugar de hacerla desaparecer.
La parte residual de una descomposición contiene todo lo no medido, no solo la discriminación.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
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