Lo que un niño llama un amigo
La definición cambia radicalmente entre los cuatro y los doce años. Ese desplazamiento hace que comparar encuestas entre edades sea más delicado de lo que parece.
Las descripciones que dan los niños
Los trabajos de entrevista, en particular los de Robert Selman en los años setenta y ochenta, describen una evolución: el amigo es primero un compañero de juego disponible, luego alguien que ayuda, y después alguien con quien se comparten estados interiores.
Esa progresión se encuentra en trabajos posteriores, con un calendario variable. Las descripciones en términos de confianza y lealtad aparecen rara vez antes de la preadolescencia, mientras que la proximidad física y las actividades comunes dominan las respuestas de los más pequeños.
Esas etapas describen maneras de hablar de la amistad, recogidas mediante entrevistas. No dicen que un niño pequeño no sienta nada duradero por un compañero: muestran que el vocabulario de que dispone para expresarlo no es todavía el del adulto.
Qué muestra la estabilidad medida
Las amistades infantiles se miden por nominación recíproca en clase, técnica heredada de la sociometría de Jacob Moreno en los años treinta. Su estabilidad a lo largo de un curso escolar es moderada y aumenta con la edad.
Esa inestabilidad no es un defecto de la relación sino una propiedad de la edad: los criterios de elección cambian deprisa y la composición de los grupos viene impuesta en gran medida por la organización escolar. Una amistad que se deshace a mitad de curso no indica nada, por sí sola, sobre los niños implicados.
La reciprocidad
Las encuestas por nominación encuentran que una parte importante de las amistades declaradas no es recíproca, también entre adolescentes y adultos. Una nominación no correspondida puede deberse a una diferencia de definición, a una lista con tope o a un olvido, tanto como a una diferencia de sentimiento.
Esa asimetría es un resultado robusto y por lo general mal recibido. Es más frecuente en los niños más pequeños y disminuye con la edad sin desaparecer nunca.
El papel de la clase
La composición del grupo de iguales viene determinada en gran parte por la adscripción escolar. Los estudios que aprovechan los cambios de clase muestran que las amistades siguen la estructura de las ocasiones más que las preferencias declaradas, como en el adulto.
Esa constatación coincide con los trabajos sobre la proximidad en el adulto y explica por qué una parte importante de las amistades de la infancia no sobrevive a un cambio de centro. El sitio asignado en el aula, la composición de los grupos de trabajo o el turno de comedor son variables que la investigación toma en serio.
Qué implica para las encuestas
Plantear la misma pregunta a un niño de seis años y a un adolescente de quince no mide lo mismo, puesto que la palabra no designa la misma relación. Un aumento aparente del número de amigos entre dos edades puede reflejar así un cambio de definición más que un cambio de red.
Las encuestas serias adaptan sus instrumentos por franja de edad, lo que hace imposible leer una curva única del número de amigos a lo largo de la infancia.
Para recordar
La definición de amigo que dan los niños evoluciona del compañero de juego al reparto de estados interiores.
Una parte importante de las amistades declaradas no es recíproca, a cualquier edad.
La composición del grupo de iguales depende en gran medida de la adscripción escolar.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
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