Lo que no se confiesa en un cuestionario sobre relaciones
Declarar pocos amigos o decirse solo tiene un coste social. Los métodos que sortean ese coste dan resultados sensiblemente distintos.
El mecanismo
La deseabilidad social designa la tendencia a responder según lo que se valora en lugar de según lo vivido. Es medible, en particular mediante escalas específicas, la más conocida de las cuales propusieron Douglas Crowne y David Marlowe en 1960.
Las preguntas sobre las relaciones están especialmente expuestas a ella, porque se refieren a una dimensión muy valorada y porque la respuesta es inverificable. Nadie controla el número de amigos que uno declara, y todo el mundo sabe lo que se espera.
Los indicios disponibles
El modo de aplicación modifica las respuestas: los cuestionarios autoadministrados obtienen declaraciones de aislamiento más altas que las entrevistas cara a cara o por teléfono. Roger Tourangeau y Ting Yan sintetizaron en 2007 los trabajos sobre las preguntas sensibles, que encuentran ese efecto del modo de aplicación en numerosos temas.
Esa diferencia es uno de los argumentos metodológicos más sólidos a favor de la existencia de un sesgo, porque no depende de una hipótesis sobre lo que sienten las personas. Es también uno de los más sencillos de comprobar, ya que basta con comparar dos modos de aplicación en muestras comparables.
Los rodeos
La escala de soledad de referencia, desarrollada en la Universidad de California en Los Ángeles por Daniel Russell y sus colegas a partir de 1978, evita la palabra precisamente por esa razón. Otros instrumentos emplean técnicas indirectas, pidiendo por ejemplo que se estime la frecuencia de un comportamiento en la población en lugar de en uno mismo.
Las llamadas técnicas de respuesta aleatorizada, propuestas por Stanley Warner en 1965, que garantizan el anonimato por construcción, se han empleado en otros temas sensibles y siguen poco usadas en este ámbito.
El efecto sobre las comparaciones
El coste social de una confesión varía según los países, las generaciones y los medios. Una comparación entre dos poblaciones mide, por tanto, en parte la diferencia de ese coste, y no solo la diferencia de situación. Declarar pocos amigos no tiene el mismo peso en todas partes, y ese peso también evoluciona.
Es una de las razones por las que las comparaciones internacionales de soledad se consideran las más frágiles del conjunto de los indicadores relacionales.
La objeción inversa merece exponerse. Algunas personas declaran menos relaciones de las que tienen por modestia, o porque reservan la palabra amigo para muy pocas personas. El sesgo no tiene, pues, una dirección única, y corregirlo supone conocer la norma de cada grupo.
El sentido de la evolución
Si la legitimidad para declarar la propia soledad aumenta, un aumento medido puede reflejar un descenso del coste de la confesión más que un aumento del fenómeno. Una serie ascendente puede entonces describir un cambio de normas tanto como un cambio de vida.
Esa hipótesis es plausible dado el lugar que el tema ha ganado en el debate público, y rara vez se pone a prueba, a falta de un instrumento que mida por separado la norma de respuesta.
Para recordar
Los cuestionarios autoadministrados obtienen declaraciones de aislamiento más altas que las entrevistas.
La escala de referencia evita la palabra soledad precisamente para limitar ese sesgo.
Un aumento medido puede reflejar una caída del coste de la confesión más que un aumento del fenómeno.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
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