Cuando uno de los dos atraviesa un período difícil
El apoyo rara vez es lo que se cree. Una parte de lo que se ofrece con las mejores intenciones produce el efecto contrario al buscado.
Una asimetría temporal
Duelo, pérdida de empleo, enfermedad de un allegado, agotamiento: toda relación larga atraviesa períodos en los que uno de los dos ya no está en condiciones de sostener su parte. La asimetría es entonces la situación normal, y no un desequilibrio que corregir de inmediato.
La dificultad no viene de la asimetría sino de su duración indeterminada. Nadie sabe cuánto durará, y es esa incertidumbre, más que la carga misma, la que pesa sobre quien apoya.
El apoyo que falla
Tres formas de apoyo producen con regularidad el efecto contrario al buscado. La relativización, que compara la situación con otras peores y da a entender que la reacción es excesiva. La solución inmediata, que responde a una expresión de angustia con un plan de acción. Y el optimismo obligatorio, que prohíbe expresar lo que va mal.
Esas tres formas tienen en común ofrecerse con buenas intenciones y rechazar implícitamente la situación tal como se describe. Lo que producen es un aislamiento añadido, puesto que la persona aprende que más vale no decir nada.
El apoyo invisible
Una distinción procedente de la investigación sobre el apoyo social merece conocerse: el apoyo más eficaz es a menudo el que no se percibe como tal por quien lo recibe. Recibir una ayuda explícita puede recordar que uno no se las arregla solo, lo que añade un agravio a la dificultad.
En concreto, una tarea realizada sin anunciarla pesa menos que una tarea realizada mencionando que se ha hecho. La diferencia es leve y está documentada, y contradice la idea de que habría que hacer visible la ayuda para que cuente.
Quien apoya
El punto que más se omite atañe al otro lado. Apoyar durante un período largo produce un cansancio real, y este va acompañado con frecuencia de un sentimiento de culpa, puesto que la persona en dificultad es de quien uno se ocupa.
Ese cansancio no expresado sale por otra parte, en forma de irritación sobre temas sin relación. Es uno de los mecanismos por los que un período difícil daña una relación que habría podido atravesarlo.
Lo que ayuda, modestamente
Dos cosas se desprenden de los trabajos disponibles y de la práctica clínica. Preguntar qué ayudaría, en lugar de adivinarlo, lo que supone aceptar la respuesta nada. Y mantener espacios donde la dificultad no ocupe todo el lugar, no para negarla sino para que no se convierta en el único tema.
Ninguna de esas dos propuestas es espectacular, y ninguna resuelve la situación que creó la dificultad. Solo evitan que la relación se convierta en una carga añadida para uno y para otro.
Para recordar
La asimetría es la situación normal durante un período difícil; lo que pesa es su carácter indeterminado, no la carga misma.
Relativizar, proponer soluciones e imponer el optimismo son tres formas de apoyo que producen aislamiento.
El cansancio de quien apoya es real, culpabilizante y pocas veces expresado, y sale a la luz en temas sin relación.
Este artículo describe mecanismos y desacuerdos documentados. No recomienda ninguna posición, ningún partido y ningún voto, y no compromete otra lectura que la de los trabajos que cita.
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